Las exportaciones forestales de ese país han caído a sólo un 15% de los
envíos totales. En enero la producción industrial bajó un 35% con respecto a
2008.
El aprovechamiento forestal de Finlandia, que alguna vez fue
un pilar de la economía del país nórdico, podría estar
derrumbándose al tiempo que la recesión mundial limita la demanda y
exacerba años de caídas en los precios de las materias primas.
Aun cuando el sector de telecomunicaciones del país, encabezado por la
empresa de telefonía Nokia Oyj, y los fabricantes de maquinaria podrían
recuperarse cuando la crisis amaine, la industria forestal quizá no resucite.
Su caída amenaza las perspectivas de crecimiento, aumenta el
desempleo y está haciendo que surjan pueblos fantasma en áreas
rurales que ofrecen pocas fuentes alternativas de empleo.
Juha Pikkarainen, de 55 años, ha estado sin trabajo desde que Stora Enso Oyj
cerró el año pasado la más septentrional fábrica de pasta de papel del mundo, en
la ciudad de Kemijaervi, poniendo con ello punto final a una era.
"Es inútil intentar conseguir un empleo allí ahora", dijo el operador de la
sala de control de la estación eléctrica, que siguió los pasos de su padre en
1979 cuando empezó a trabajar en la fábrica de Kemijaervi, la mayor fabricante
de papel de Europa. "Hemos perdido toda la fe en las grandes empresas"
"Cuando los empleos desaparecen, es seguro que la gente que quiera trabajar
tendrá que mudarse", dijo Timo Tyrvaeinen, economista jefe de Katia Bank Oyj en
Helsinki. "Tenemos pueblos fantasma, aldeas perdidas -muchas de ellas- en todo
el país".
La cuota de la explotación forestal en la economía finlandesa se ha reducido
por la mitad en treinta años al 3,8%, conforme las exportaciones cayeron
del 42 al 15% de todos los envíos. En enero la producción bajó un 35%
con respecto al mismo mes un año antes, la mayor caída hasta el momento, dijo el
10 de marzo la agencia de estadísticas de Finlandia.
DEMANDA
El mayor uso de Internet está reduciendo la demanda de pasta y
papel, que representan unos dos tercios del ingreso del sector, según el
Instituto Finlandés de Investigación Forestal. Esto ha contribuido a que el
precio del papel periódico en Europa baje un 19% a 495 euros (US$639) por
tonelada en los siete años transcurridos desde diciembre de 2001. Además,
empresas como Metso Oyj, el mayor fabricante mundial de máquinas para la
producción de papel y trituradoras de roca, están trasladando su producción a
países en los que la mano de obra y otros costes son más bajos.
Stora Enso y UPM-Kymmene Oyj, la segunda empresa de papel de
Europa, cerraron cinco fábricas finlandesas en los últimos cuatro
años, lo que redujo el número de sus empleados en el país un 28% desde
2005. En lo que va de este año han dejado cesantes temporalmente a más de 6.500
de los 22.000 empleados restantes.
"Aun si estas compañías sobreviven, quizá la industria forestal finlandesa no
lo haga", dijo Markku Kuisma, profesor de Historia de la Universidad de
Helsinki.
Bosques de pinos cubren dos terceras partes de Finlandia, cuyo producto
interno bruto anual de US$235.000 millones y 5,3 millones de habitantes hacen
que el país sea económica y demográficamente equivalente al estado de Minnesota
en Estados Unidos.
DESARROLLO
En los años cincuenta y sesenta del siglo pasado el Gobierno
impulsó el sector construyendo carreteras, ferrocarriles, puertos y rompehielos,
abriendo sendas en el mar congelado para que los barcos transportaran papel a
Europa todo el año, dijo Kuisma. Para los años sesenta el Gobierno controlaba
directamente alrededor de un quinto de las exportaciones de productos
forestales.
En donde la industria se expandió, las comunidades crecieron. En 1964 el
Gobierno construyó la fábrica de papel de Kemijaervi, una aldea junto a un lago
en el círculo polar ártico que no tenía ninguna otra actividad manufacturera,
como parte de una campaña para industrializar el norte y este rurales del país.
El padre de Pikkarainen se mudó ese año para trabajar en la fábrica, que llegó a
tener hasta 500 empleados en los años sesenta, y treinta años más tarde pasó a
formar parte de la recién creada Stora Enso, fusión de fabricantes de papel
finlandeses y suecos que cotiza en bolsa.
Metso es una de muchas compañías que crecieron con la silvicultura
finlandesa, beneficiándose de años de inversión y pedidos. Ha fabricado
alrededor de la mitad de las máquinas de papel que siguen operando alrededor del
mundo, y un tercio de todos sus empleados trabajan en Finlandia.
En enero Metso inició conversaciones para suprimir hasta 1.100 empleos en su
división de máquinas de papel, y dijo que las nuevas inversiones en maquinaria
de pasta y papel caerán un tercio o más en comparación con los niveles de 2004 a
2008.
Fuente: La Tercera /marzo-2009