La Corporación Chilena de la Madera, CORMA, se reunió con las máximas autoridades de
la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales, DIRECON, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, para plantear su preocupación por el
subsidio que estarían obteniendo desde diciembre del año pasado diversos
productores de celulosa y papel de Estados Unidos, amparados en una legislación
creada en ese país para fomentar el uso de combustibles limpios.
La ley,
existente desde el 2005, incentiva el uso de combustibles alternativos, ya sea
en forma pura o mezclados con combustibles fósiles. Los productores de pulpa de
ese país estarían mezclando el licor negro –subproducto de la fabricación de
celulosa kraft que se quema para generar energía y autoabastecer las plantas–,
con una pequeña cantidad de petróleo (sólo se requiere un 0,01%), con el
propósito de acceder al subsidio de US$ 0,5 por galón de combustible alternativo
utilizado en la mezcla.
De acuerdo a CORMA, si bien las empresas cumplen
la ley, estarían cambiando su espíritu, ya que el sector forestal
tradicionalmente ha utilizado el licor negro para la generación de energía sin
usar para ello combustibles fósiles, los que se han agregado ahora sólo para
efectos de recibir el subsidio. En Estados Unidos, actualmente las plantas
elaboradoras de pulpa generan dos tercios de su propia electricidad a partir del
uso del licor negro.
Analistas internacionales como JP Morgan y Deutsche
Bank han estimado que el subdsidio podría fluctuar entre US$150 y US$ 300 por
tonelada de pulpa, lo que equivale a más de la mitad de su costo de producción.
Empresas como International Paper y Verso Paper habrían recibido US$71,6
millones y US$29,7 millones, respectivamente, por operaciones de fines de 2008.
Se calcula que cerca de 100 productores de pulpa que utilizan el proceso kraft
podrían acceder a este beneficio, lo que incluye fabricantes de papeles para
bolsas, cajas, fotocopiadoras y revistas.
Esta situación resulta
especialmente preocupante para CORMA, considerando el escenario actual de crisis
en que los precios de la celulosa han caído alrededor de un 40% debido a la
menor demanda mundial. Se estima que el subsidio afecta seriamente la
competitividad de la industria chilena, la cual a pesar de ser líder en el mundo
por su eficiencia en costos, hoy debe competir con los productores de Estados
Unidos, los que mediante este aporte fiscal se han convertido en forma
artificial en los nuevos líderes de costos, estableciéndose como una importante
competencia para nuestro país en mercados de Europa y Asia.
CORMA además
planteó que este subsidio llegaría a los 6 mil millones de dólares el 2009, es
decir, será superior al total de exportaciones de la industria forestal chilena,
que se proyecta alcanzará este año alrededor de US$ 4.400 millones.
En
ese sentido, productores de todo el mundo también han planteado el riesgo de que
este incentivo resulte en una sobreoferta de pulpa a nivel internacional, lo que
sin duda podría presionar para una mayor baja de los precios del
commodity.
Fuente: CORMA./ Abril 2009.