12.02.09
Lo señalaron el director de la Organización Mundial de Comercio (OMC),
Pascal Lamy, y primeros ministros como Gordon Brown, de Inglaterra, o
Taro Aso de Japón. Todos ellos han criticado los efectos que las
distintas formas de proteccionismo podrían tener sobre las economías.
En Chile hay preocupación por el tema. Tanto así que el país junto a
otras 15 naciones -entre ellas, Brasil, Noruega, Japón y México-
concurrieron el lunes ante la OMC y formularon una queja por las
medidas que ya se han implementado, como, por ejemplo, la ayuda de los
gobiernos francés y ruso a su industria automotriz o, más cercano aún,
el aumento de aranceles que implementó Ecuador.
Y aunque Chile tiene acuerdos comerciales con 54 países, según el
director del Centro de Economía Global de Stanford, John Roberts, esto
no representa una garantía contra este fenómeno.
-El mundo está preocupado por el surgimiento de una nueva ola de proteccionismo
"Efectivamente. Ha habido aumentos de aranceles dentro de los límites
de la OMC, pero seguir subiendo los impuestos tarifarios iría en contra
de los acuerdos de este organismo. Sin embargo, ha habido cosas más
sutiles, como, por ejemplo, las demandas anti-dumping, que han
aumentado significativamente".
-¿Cómo puede verse afectado Chile?
"Ustedes tienen tratados de libre comercio y pueden sentirse
protegidos, pero los TLC de Chile no son una garantía contra el
proteccionismo. Afortunadamente, sin contar los productos agrícolas,
las exportaciones chilenas no compiten directamente contra productos
estadounidenses, por lo que no creo que se termine en batallas
anti-dumping".
-¿Cuál es el riesgo principal del proteccionismo?
"El peligro es la disminución de las ganancias debidas a la
globalización. El libre comercio ha sido un gran avance, en especial
para los países pobres. China ha sacado a cientos de millones de
personas de la pobreza en los últimos años abriendo su economía. Los
países que se han abierto al mundo, como Chile, son los que han tenido
éxito en las últimas décadas. Si revertimos esta tendencia, estaríamos
cometiendo un gran error".
-¿De qué forma los consumidores observarán este fenómeno?
"El efecto más seguro es que los precios no bajen como deberían
hacerlo. Durante muchos años, EE.UU. logró bloquear las importaciones
canadienses de madera para materiales de construcción. Como resultado,
los precios de construcción en EE.UU. crecieron de manera
significativa. Pero los consumidores no tienen cómo saber que si las
importaciones de madera no estuvieran bloqueadas, las casas serían más
baratas".
"Buy American"
Ahora en EE.UU. se ha hablado de implementar la cláusula "Buy
American", que sólo permitiría utilizar acero estadounidense para la
infraestructura a construir con los dineros del plan fiscal. "Pero
antes ya se había visto un aumento del proteccionismo", afirma Roberts,
quien asegura que esta tendencia se ha estado construyendo desde hace
un tiempo y ahora se está acelerando.
-¿Qué mensaje se envía al resto del mundo, cuando el país insignia del libre mercado piensa tomar este tipo de medidas?
"El mundo ha tomado la medida como proteccionista y su motivación
original fue esa. Además, manda el mismo mensaje que EE.UU.
frecuentemente lanza: "Haz lo que digo y no lo que hago"".
-¿Era esta indicación al plan de Obama necesaria o respondía a presiones políticas?
"Su motivación era política. Tiene algo de sentido económico si la idea
es sólo generar empleo. Pero Obama dijo que quería construir la
infraestructura para la próxima generación, lo que se debería hacer de
la forma más eficiente posible, lo que requiere que todos puedan
competir".
-En Davos, Gordon Brown rechazó el proteccionismo, pero antes en su
país había dicho: "Trabajos ingleses, para trabajadores ingleses". ¿Qué
va a prevalecer, la presión política o el sentido económico?
"Me temo que en este contexto se impondrá la política. Con una recesión
mundial expandiéndose, la presión por hacer algo, con un efecto
atrayente en el corto plazo, será muy fuerte. Por ejemplo, los
gobiernos de EE.UU. y del Reino Unido han presionado a los bancos que
han recibido salvatajes, para que restrinjan los préstamos e
inversiones en el extranjero, para que presten e inviertan en casa".
Fuente: El Mercurio