05.05.10
Firmas deben cargar en tres camiones lo que antes iba en uno, se demoran hasta 10 veces más en cruzar un puente y deben viajar hasta 200 kilómetros extras.
La mala conectividad a través del río Biobío está frenando la recuperación en las industrias de la VIII Región. Es que si antes del 27 de febrero existían dos puentes (Llacolén y Juan Pablo II), además de uno ferroviario para trasladar carga, hoy solamente está operativo el Llacolén, que se encuentra totalmente colapsado.
Este puente, que estaba acostumbrado a recibir alrededor de 30 mil vehículos diarios antes del sismo ha aumentado su tráfico a 70 mil, lo que se traduce en una demora de hasta 10 veces en horas peaks .
A los atochamientos se suma el problema de la restricción del peso: el puente sólo permite el cruce a camiones de 15 toneladas durante el día y de 30 toneladas entre las 00 y las 06 horas, lo que afecta a los 4 mil camiones que cruzan a diario.
Los empresarios de la zona han debido ingeniárselas para poder trasladar su carga, sobre todo en el sector forestal, que, según la Cámara de Producción y del Comercio de Concepción (CPCC), ha sido el más afectado por el cierre de los puentes. Y no ha sido gratis. Los empresarios coinciden en que los costos de los fletes se han encarecido en al menos 20%.
Para poder cruzar el río, Masisa debe realizar una especie de "posta": llega con los camiones grandes hasta el puente Llacolén, donde divide la carga en camiones de 15 toneladas. Además, utiliza caminos alternativos -como la Ruta de la Madera-, lo que demora en torno a una hora y media más. "Hemos formado alianzas estratégicas con empresas de "retorno" para poder sustentar en cierta forma el sobrecosto que tenemos", cuenta Rodrigo Rojas, subgerente de logística de la compañía.
Celulosa Arauco también ha optado por transportar su carga a través de vías alternativas y salir hasta la Ruta 5, lo que implica recorrer en torno a unos 200 kilómetros más por viaje. Esto se podría traducir en unos $41.700 de petróleo extra por cada flete.
Pero el aumento en los costos constituye un problema mayor para las pequeñas y medianas empresas, "lo que puede implicar no continuar con su actividad, y eso tiene efectos posteriores en el empleo", explica Charles Kimber, gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco.
La maderera Davidson Industry, ubicada en el Parque Industrial de Coronel, es una de ellas. Nelson Venegas, su gerente y socio propietario, cuenta que los fletes se encarecieron hasta un 90 % en algunos productos y el costo de las materias primas subió por este concepto en promedio un 10%, "ya que afecta tanto a la llegada de las materias primas como al despacho de los productos terminados".
Y eso no es todo el problema. "Al llevar menos carga, necesitas utilizar más vueltas por camión, lo que no se puede hacer por los horarios, y a la larga faltan camiones".
Fuente: Emol.cl 05/05/2010