HidroAysén estudia sumergir cerca de 170 kilómetros de su tendido eléctrico en el sur
03.11.09
Es una vieja opción, pero en los últimos
meses se viene estudiando con más fuerza por parte de HidroAysén. La
empresa, que ha contrado a Transelec para hacer el diseño de la línea
eléctrica que transportaría la energía generada por este megaproyecto a
partir de 2016, evalúa la factibilidad de construir bajo el mar una
parte del tendido, cuya extensión total es de 2.000 kilómetros.
Aunque la decisión final la tomarán los socios del proyecto, las
eléctricas Endesa y Colbún, altas fuentes ligadas a éste confirman que
la opción es hundir cerca de 170 kilómetros (es decir, entre el 8% y 9%
de la línea) desde el sur de Chaitén hacia Puerto Montt, emergiendo a
tierra antes de llegar a dicha ciudad. Aunque este nuevo diseño
responde a razones técnicas y de seguridad, el nuevo tendido -que en
total considera una inversión superior a los US$ 2.000 millones-
tendría como consecuencia evitar pasar por zonas protegidas, entre las
que están las tierras del Parque Pumalín, del empresario
conservacionista Douglas Tompkins, entre otras.
Hace un par de años la alternativa de hundir parte de la línea de
transmisión fue dejada de lado por sus altos costos. Pero hoy "es una
opción sobre la mesa, no sólo por un asunto ecológico y paisajístico,
sino geológico y de factibilidad técnica", cuentan al interior del
consorcio. Transelec está realizando los análisis respectivos y pronto
evacuará un informe al directorio de HidroAysén, a partir del cual se
tomará una decisión.
El tema se maneja en forma reservada, pero un director del grupo
eléctrico confidencia que "el área de estudio es superior a los 100
kilómetros, entre Chaitén y Puerto Montt, en la X Región". El senador
por Aysén Antonio Horvath, quien ha seguido el proyecto desde sus
inicios, está en conocimiento de que HidroAysén ha pensado "sumergir
entre 120 y 250 kilómetros, dependiendo de los puntos en
interconexión", dice.
Según el parlamentario, hay varias rutas posibles, partiendo de la
zona de Auchemó, al sur de Chaitén. En su trayecto hacia Puerto Montt,
la vía submarina evitaría pasar por el Fiordo Comau y por parques como
Pumalín, San Ignacio de Huinay y Hornopirén. "Se tienen que evaluar
costos y riesgos, y cómo se comportan las mareas en esa zona (...). Es
una zona compleja en términos geográficos que ameritaría construir en
otras condiciones", afirma un director del grupo Enersis, quien
advierte que la vía submarina es una variante al trazado, "pero siempre
pensando en un número acotado de kilómetros".
COSTOS BAJOS Y MENOS IMPACTO
Varios factores han hecho reflotar esta opción, si bien la alternativa
de ir por tierra aún está vigente. Un hecho determinante, coinciden
fuentes ligadas al consorcio, fue la erupción del volcán Chaitén, que
evidenció "obstáculos insalvables" y llevó a una revaluación. "Eso
obliga a estudiar el tendido submarino y ese tramo coincide, además,
con Pumalín", cuenta una fuente vinculada al proceso. La fragilidad de
la zona también quedó al descubierto con el vaciamiento del lago
cercano al Ventisquero Colonia, lo que, a juicio de un cercano al
proyecto, también pesa. "No quieren más factores de riesgo", opina.
Entre los beneficios que tendría construir bajo el agua, explica un
director de Enersis, están el menor impacto ambiental, evitar el paso
por zonas geográficamente complejas y por comunidades que pueden
presentar oposición al proyecto. Además, está el factor climático: "En
esa zona cae mucha nieve, lo que puede complejizar la operación de la
línea", dice.
Otro tema que modificó el escenario tiene que ver con los costos.
Aunque esta tecnología era cerca de 10 veces más cara que las líneas
aéreas, la diferencia entre ambas se ha ido acortando: hoy es entre
seis y siete veces más. "Hace dos años era inviable. Hoy es una opción
más cercana", agrega un director de Enersis. Con todo, uno de los
aspectos pendientes es la capacidad técnica de los cables submarinos,
que podría restringir el transporte de la energía. Este tema se
despejará con el estudio de Transelec.
FACTOR PUMALÍN
Aunque se ha dicho que la opción submarina es la que más convence a
Tompkins, uno de los más duros opositores al proyecto, cercanos a él
enfatizan que "no es una alternativa, porque no resuelve la
intervención en la Patagonia y en otras zonas de interés turístico.
Esto no reemplaza los 2.000 kilómetros de líneas de alta tensión",
explica Hernán Mladinic, director ejecutivo del Proyecto Pumalín.
Fuente; La Tercera