28.09.09
Ningún miembro de la familia Matte viajó a Brasil. Aún así, toda la
negociación se desarrolló en esas tierras, con innumerables viajes
liderados por la alta gerencia a cargo de Arturo Mackenna, y el hombre
de la celulosa, Sergio Colvin. Todo previsto por el grupo Matte -que
monitoreaba cada detalle desde Chile-, para no correr riesgo de que la
operación se filtrara.
Porque lo que Empresas CMPC se traía entre manos era más que
importante: su ingreso en grande a la producción de celulosa en Brasil,
tras acordar con la local Aracruz la adquisición de una de sus unidades
productivas en Río Grande do Sul. Una operación por US$ 1.430 millones
que significa un salto cualitativo para el conglomerado.
La transacción -en Chile asesorada por el abogado Max Letelier, de
Barros Letelier; en Brasil por Alexandre Bertoldi, del buffete paulista
Pinheiro Neto, y Santander GBM en la parte financiera- le significará,
probablemente en el próximo quinquenio, duplicar el tamaño de Empresas
CMPC como productor de celulosa. Si hoy su capacidad total son 2
millones de toneladas, con Brasil -considerando que está ya previsto
levantar una nueva planta en el próximo quinquenio, por US$ 1.500
millones adicionales-, podría sumar 1,8 millones de toneladas más. O
sea, una "Papelera 2" en lo que a celulosa se refiere.
Pero además podría escalar posiciones en el concierto mundial. El medio
local Valor Económico ya proyectaba esta semana que la chilena CMPC
tiene "la chance de, en cinco años, volverse el segundo mayor grupo
mundial de producción de celulosa".
Buen año
Con esta incursión en Brasil, el conglomerado cuyas caras emblemáticas
son los hermanos Eliodoro, Bernardo y Patricia Matte, completan un año
redondo.
Porque en 2009 sus negocios -considerando sus participaciones en
diversas empresas-, se han apreciado en más de US$ 3 mil millones
valorados, cifra que sigue la tendencia de recuperación post crisis.
Pero también responde a mucho de gestión, con un conglomerado que ha
movido sus fichas para aprovechar su posición de caja sólida y tomar
oportunidades en medio de la crisis.
Una vez que se concrete el traspaso del negocio, CMPC tendrá a su cargo
construir uno de los ocho megacomplejos industriales de celulosa que en
ese mercado verán la luz entre 2011 y 2015. Una acelerada carrera en la
que hoy participan gigantes como Suzano y la propia VCP, cuya razón es
una: tomar posiciones en el hemisferio sur, que cada vez tendrá más
peso en el concierto de productores mundiales.
Si al cierre de 2008 Latinoamérica ostentaba el 10% de la producción de
celulosa, y Norteamérica y Europa el 62%, sustantivas diferencias de
costos están moviendo ese panorama. Un botón de muestra: mientras en
Europa el costo de producir una tonelada de celulosa (fibra corta)
alcanza los US$ 539, en Brasil es de US$ 309, diferencias explicadas en
costos laborales, insumos químicos, energéticos, pero sobre todo una
masa forestal de mayor rendimiento, crecimiento y rotación más rápida
en el gigante amazónico.
Entel con "invitaciones"
Tema aparte es el negocio de telecomunicaciones Entel, en el que
cohabita con el grupo Hurtado Vicuña, que por estos días ha sido
invitada a proyectos importantes fuera de Chile: participar en una
licitación para 3G en Perú, y dos procesos en Argentina, donde hay un
par de compañías en venta en el área de telefonía móvil y fija. En
ambos casos no hay definiciones.
Bice potencia finanzas corporativas
En el brazo financiero el grupo cerró un acuerdo para adquirir la
participación que el grupo Rothschild tenía en BiceChileconsult,
agregando asesoría financiera y finanzas corporativas a Bice
Inversiones. El punto es que con el acuerdo -que mantiene intacto un
pacto "cross border M&A" con el grupo extranjero, para traer
negocios desde o hacia Chile- logró una mayor sinergia con sus otras
áreas. Por ejemplo, para potenciar la Corredora -en temas como
prospección de cliente, valorización, aspectos regulatorios-, a la que
quieren posicionar como un jugador relevante en el mercado de capitales
accionario. Es una de las razones para haber allegado a sus filas al ex
Santander y BanChile, Heinrich Lessau como mandamás en la corredora.
Millonario contrato en Colbún
Hace 12 días Colbún selló un contrato de largo plazo con Codelco para
Salvador, Andina, Ventanas y El Teniente. El acuerdo se ubica como el
principal contrato de suministro firmado entre un generador y un
cliente industrial y además le aportará una facturación media anual de
US$ 330 millones. O sea, una fuente de ingresos estable en el largo
plazo, que le permitirá cubrir en parte su abultado plan de inversiones
por más de US$ 2.300 millones.
Chilenos cuentan cómo es invertir en Brasil
A otra escala que el negocio de CMPC, hay otros chilenos que también se
han animado en ese mercado. Cencosud hace dos años concretó la compra
de GBarbosa en el noreste. También Roberto Sívori, el presidente de
Colliers Internacional en Chile, quien por estos días tiene previsto
desarrollar en Sao Paulo un complejo inmobiliario de unos US$ 1.200
millones, en Paiva Ramos, unas 180 hectáreas para levantar 15 mil
departamentos y zona comercial, en sociedad con Juan Rassmuss, Gonzalo
Eyzaguirre y el brasilero Walter Torre, junto a Colliers Brasil en el
desarrollo.
Sívori -quien en 2002 hizo su primer negocio inmobiliario, vendido
luego a la Coca-Cola, para un centro de distribución- explica que hay
oportunidades posibles de aprovechar, sobre todo en las provincias,
fuera de Sao Paulo y Río: "Tamaño de mercado, son 3,5 horas en avión. Y
la demanda y absorción (en el rubro inmobiliario) es casi inmediata. Un
negocio de este tipo se puede vender en cinco a seis años. Y la caja
brasilera se está abriendo. Habrá un negocio muy interesante en todo lo
que es vivienda social", dice, aunque pone la atención sobre ciertas
complejidades: el cambio -al traer los flujos- y "lo más importante es
gastarse plata en el due diligence. Hacer el trabajo de cómo entrar. Y
hay que tener "cintura", paciencia, adaptarse a la forma en que ellos
hacen negocios. "Lo más importante es ubicarse un buen socio. Sin un
buen socio es imposible. Hay que hacer las cosas con un brasilero.
Ellos marcan la pauta", agrega.
El empresario Pedro Justiniano estuvo por más de 20 años radicado en
Brasil y a la cabeza de proyectos entre 1974 y 1994. "Sé que hay mucha
actividad en Mato Grosso do Sul, Belo Horizonte, Curitiba, Santa
Catarina. El estándar de vida ha subido con gente que se ha ido
incorporando a la economía, y eso significa que la gente puede comprar
casas mejores, el real se ha apreciado mucho, entonces las cosas
importadas también son de más acceso. Pero hay que tener muchas
espaldas para entrar", dice Justiniano, radicado en Chile hace 12 años.
Fuente: El Mercurio