13.07.09
Una inesperada piedra apareció en el camino
de uno de los principales proyectos del gobierno para frenar el alza
del desempleo. De acuerdo a estimaciones del Ministerio del Trabajo,
unas 200 mil pymes están inhabilitadas para retener trabajadores en sus
puestos de trabajo, mediante programas especiales de capacitación -en
lugar de desvincularlos-, según lo permite el Acuerdo Nacional por el
Empleo, la Capacitación y la Protección Laboral, suscrito en mayo por
el Ejecutivo, la CUT y la CPC y que comenzó a regir el pasado 1 de
julio.
¿La razón? Las deudas tributarias y previsionales que mantienen las
empresas de menor tamaño. Según explican en Trabajo, la normativa
vigente "exige a todos quienes quieran ser proveedores o beneficiarios
de programas del Estado estar al día en este tipo de morosidades". El
tema fue ampliamente discutido en la visita que la ministra del
Trabajo, Claudia Serrano, realizó hace algunas semanas al Círculo de
Personas de Icare.
En concreto, el acuerdo tripartito suscrito por el gobierno,
empresarios y trabajadores establece dos estímulos para capacitar en
lugar de despedir: primero, permitiendo que las empresas descuenten de
sus pagos previsionales mensuales (PPM) 2,5 veces el gasto destinado a
capacitación y, segundo, acordando permisos especiales de capacitación
por cinco meses, en los que el trabajador recibe el 5o% de su sueldo,
con un tope de $190 mil.
El gobierno espera que el conjunto de las medidas del acuerdo
tripartito disminuyan en 1,5 punto la tasa de desempleo, actualmente en
10,2%, la que según expertos podría alcanzar el 11% en los meses de
invierno.
“NO ESTAN SIENDO EXPEDITAS”
Según cifras de Tesorería, a junio de este año los
contribuyentes con compromisos tributarios pendientes-personas
naturales y jurídicas-, ascendían a los 185 mil.
En tanto, en la Operación Renta 2009 se retuvieron $3.600 millones
por deudas judiciales previsionales de empleadores. Estas órdenes de
retención se originan en los juzgados, quienes se encargan de llevar a
cabo el proceso correspondiente a la cobranza de las demandas que las
instituciones previsionales (AFP o Cajas de Compensación), efectúan
contra los empleadores que no han pagado las cotizaciones de sus
empleados o que han cometido infracciones a las leyes sobre previsión
social.
De acuerdo con el presidente de la Confederación de la Micro,
Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), Iván Vuskovic, "las medidas no
están siendo todo lo expeditas que quisiéramos. Si bien hay un
beneficio de renegociación tributaria que es positivo, en el caso de
las deudas previsionales no hay ninguna posibilidad de pagarlas, ya que
en el sistema financiero se multiplican debido a los altos intereses".
Vuskovic comentó que el tema ya se ha discutido con el Ministerio
del Trabajo y que se están estudiando alternativas para flexibilizar
las exigencias. Especialmente considerando la escasa demanda que están
mostrando los permisos de capacitación por parte de las empresas.
EFECTOS EN DESEMPLEO
Para Tomás Flores, de Libertad y Desarrollo (LyD), "las exigencias
respecto de la consolidación de las deudas son una limitante muy grande
para las empresas. Sobre todo en ciclos adversos como éste, donde no es
raro que las empresas tengan problemas de liquidez y puedan no estar al
día en el pago de impuestos y seguridad social". Agrega que "es un
requisito que en épocas de crisis, para la que están pensadas
precisamente estas medidas, se hace más difícil de cumplir. Es un
círculo vicioso", dice.
Flores no cree que el plan permita disminuir en 1,5 punto el
desempleo. "Sólo los planes de emergencia tienen un impacto de ese
orden", sostiene.
Fuente: La Tercera