13.07.09
El
fuerte deterioro del mercado de Estados Unidos para los productos de
madera aserrada exportados por Chile lleva a la necesaria búsqueda de
nuevos mercados. Entonces la mirada se amplía a la Unión Europea, donde
hasta hace poco los productos chilenos no estaban muy presentes.
Dentro de la UE, Francia tiene el tercer bosque de Europa. Sin
embargo, cada vez importa más madera. Esto porque desde 2001 ese país
vive un creciente déficit de abastecimiento interno de madera, que ha
significado un crecimiento de sus importaciones a un promedio de 10%
anual, de acuerdo con un estudio realizado por ProChile. Madera chapada
y contrachapada, tableros de fibra y la madera aserrada de coníferas
son dos de los sectores donde el déficit se manifiesta con mayor
fuerza. Esto abre un mercado interesante para la producción chilena,
que están entre los más afectados por la crisis económica internacional
ya que tenían un fuerte mercado en la golpeada área de la construcción
de Estados Unidos.
En Europa el bosque se ha convertido en materia prima alternativa
atractiva para enfrentar las alzas de precios del petróleo y la escasez
de gas. Ante los precios competitivos al ser usada para generación de
energía sustentable, implica menor disponibilidad para otros usos como
la construcción.
El estudio de ProChile indica que actualmente el mercado galo de la
construcción está deprimido por la crisis, pero el potencial a mediano
y largo plazo es bastante prometedor. Las razones: la madera es uno de
los materiales más amigables con el medio ambiente para construir.
"En el contexto actual de riesgos sobre el medio ambiente y la
conciencia de consumir de manera sostenible para dañar menos el medio
ambiente, la madera parece ser una buena alternativa. Es un recurso
natural renovable y por esto la demanda por casas con estructura en
base a ella crece fuertemente", indica el informe.
Otro elemento
jugaría a favor de sus importaciones en el mediano plazo es que un
fuerte temporal destruyó cerca del 60% del bosque des "Landes", el
tercero más grande de Europa y proveedor de pino en Francia. Esto
llevará a una fuerte oferta en el corto plazo para todos los productos
y un déficit de oferta en el mediano y el largo plazo para la madera
aserrada y contrachapada. Según estimaciones, son más de 50 millones de
metros cúbicos de madera que fueron bajadas a tierra, lo que representa
8 años de consumo normal.
El impacto en el corto plazo podría ser una baja de más de 50% en
los precios en los dos primeros meses, para luego tender al alza. "En
el mediano plazo deberíamos observar dos tendencias opuestas del efecto
del temporal: Los productos en base a madera triturada como los
tableros deberían seguir con oferta alta varios años, pero, la madera
aserrada tendría que tener un comportamiento opuesto y la industria
debería recurrir más a importación", dice el estudio.
Esto porque la madera para construcción, contrachapado o chapado
puede ser recogida sólo hasta seis meses después de caída sin que
pierda sus cualidades.
"Este temporal debería ser una oportunidad para entrar en el mercado
francés para el pino chileno, en el mediano plazo para la madera
aserrada y contrachapada y en el largo plazo (más de 7 años) para los
demás productos", concluye el informe.
CÓMO LLEGAR
Sustentabilidad y manejo responsable son claves para el que quiera ingresar en el mercado europeo.
Eso debe comprobarse a través de certificaciones y normas -ISO u otras-, tema en el que Francia es especialmente exigente.
Como se trata de demostrar que el proceso no sólo no depredó bosques
nativos, sino que fue trabajado de forma sustentable, contar con una
certificación internacional es un plus de valor importante,
especialmente al tratarse de madera proveniente de Sudamérica. También
es clave diferenciar el tipo de madera para que el consumidor francés
sepa que está adquiriendo pino insigne, especie no amenazada, y no pino
araucaria.
Fuente: El Mercurio