22.03.09
Valladolid.- Desde que en 1971 lo acordara la Fundación de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), el día 21 de marzo, coincidiendo con el
equinoccio de primavera se conmemora el Día Forestal Mundial, que pretende
destacar el papel de los bosques como proveedores de bienes y servicios
esenciales, sociales, económicos y ambientales a la población.
Para la consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, el buen modelo de
actuación con los bosques debe de basarse en la repoblación para evitar la
pérdida de ejemplares, unida a una deforestación "también necesaria, pues llega
un momento en el que los árboles no sólo no absorben dióxido de carbono (CO2),
sino que lo emiten a la atmósfera".
Castilla y León posee el 18,6 por ciento de la masa forestal de España, con
más de cincuenta millones de hectáreas, según el último Informe Forestal
Nacional, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente.
Según datos del Foro de Bosques y Cambio Climático, actualmente los bosques
españoles fijan una cantidad neta de CO2 que supera los 75 millones de toneladas
al año, lo que equivale al 19 por ciento de las emisiones totales del país.
Esta asociación, que se dedica al debate y a la promoción de los bosques como
uno de los principales agentes contra el calentamiento global, advierte de que
en los últimos años se ha incrementado el "stock" nacional de carbono almacenado
en los bosques españoles, e insta a las diferentes administraciones a potenciar
la conservación, mejora y crecimiento de estos sumideros de emisiones.
El colectivo alerta de que la situación de las masas forestales puede
empeorar en los próximos años como consecuencia de los efectos del cambio
climático, que modificaría el ciclo hidrológico con el consecuente aumento del
riesgo de incendios forestales y, por ende, provocaría una disminución de la
productividad del sector de explotación forestal.
Javier Prieto, portavoz de la Fundación ecologista Global Nature incide en la
devaluación que ha acontecido en las masas forestales en las últimas décadas,
"hecho que se puede ver en sitios tan localizados como la comarca vallisoletana
de Tierra de Campos, que hoy está totalmente deforestada y cuesta encontrar un
árbol".
Para Prieto, es importante crear conciencia en la población sobre la
importancia de estos espacios para mantener la buena salud del planeta, para lo
que algunas soluciones serían acercar los bosques a los núcleos urbanos y llegar
a un desarrollo que permita repoblar la misma cantidad de árboles que la que se
tala.
María Jesús Ruiz ha recordado, en este sentido, que en Castilla y León se
repueblan anualmente 20.000 hectáreas de masas forestales, con ejemplares en
muchos casos procedentes de un laboratorio donde se selecciona a las especies
que más posibilidades tienen de adaptarse a las características climáticas de la
Comunidad.
Las industrias y empresas vinculadas a la explotación de los bosques tampoco
han eludido la crisis, como señala a Efe el coordinador técnico de la Asociación
de Forestales de Castilla y León (PROFOR), Domingo de la Mano.
Según explica De la Mano, este sector, que implica a cerca de 21.000
trabajadores en la Comunidad, afronta desde hace muchos años una situación de
crisis debido a la caída de la demanda de algunos productos que elabora, como es
el caso de la leña.
"Hace un mes, el huracán que se formó en el norte de España provocó la caída
de mucha más madera de la que estaba prevista talar en esa época, por lo que
ante un incremento inesperado de la madera disponible ha llevado a una bajada de
los precios que está haciendo daño al sector en este momento", relata.
Para el coordinador, la recuperación de esta mala situación económica pasa
por dar un uso mayor a la madera que se produce en Castilla y León en la
construcción de infraestructuras "en lugar de importar el material de otros
países como Suecia o Portugal", así como por promover el uso recreativo para
caza, ocio y recreo de los bosques y montes de la Comunidad.
Fuente EFE 21/03/2009