12.02.09
Si bien algunos expertos ven leve riesgo de que CMPC y Arauco se vean afectadas, descartan cierres de grandes plantas.
Entre los productores de celulosa hoy prima el pesimismo. Porque una
cosa es que los precios de sus productos caigan de forma consecutiva
durante una o dos semanas. Pero nadie imaginó que hoy la pulpa de
madera acumularía 33 semanas de retroceso continuo.
Esto significa que durante casi ocho meses el mercado de la
celulosa sólo sabe de caídas. En este período, además, el descenso
acumulado es de 34%.
Ayer, el precio de la celulosa retrocedió 1,25% -de acuerdo con el
valor referencial que todos los martes publica la consultora finlandesa
Foex-, cerrando en US$ 590 por tonelada. Esto es 35% menos que los US$
906 que llegó a marcar este producto el 20 de mayo del año pasado y que
es el peak.
Esto, para la variedad NBSK o fibra corta (de pino radiata). En el
caso de la BHKP -fibra larga, de eucalipto-, el retroceso de ayer fue
de 1,4%, cerrando en US$ 538,79 por tonelada. En el año, en tanto, el
retroceso suma 8%. Para ambas variedades, el nivel actual de precios es
similar al de mediados de 2006.
¿Recuperación? Aún no
El mercado no es muy optimista. Rodrigo Mujica, de BCI Corredores
de Bolsa, plantea que lo más aterrizado es pensar en una recuperación
recién hacia el último trimestre de 2009, porque como se ven hoy el
mercado y la demanda, no hay señales de que el panorama se aclare en el
mediano plazo.
"Seguimos viendo en todo el mundo, sobre todo en los países
desarrollados, bajas tasas de crecimiento de la economía e indicadores
muy malos. Esto dice que la demanda agregada mundial está disminuyendo
a tasas muy fuertes. Eso afecta directamente la demanda por celulosa,
que a la vez se relaciona con la demanda de papel o cartones, muy
ligados a la marcha de la economía", señala Mujica.
"Mientras no se vea una recuperación mundial, esas demandas van a seguir bajas", agrega.
El analista de Security Mauricio Ibarra estima que el precio de la
celulosa de fibra corta promediará unos US$ 550 durante este año. Es
decir, aún hay espacio para nuevas caídas.
Para Ibarra, el sector deberá ajustar su oferta, principalmente de
la mano de productores del hemisferio norte, que tienen costos más
elevados que los de las compañías que operan al sur del mundo, como
Chile.
"Las forestales locales presentan importantes ventajas en costos
respecto a los productores del hemisferio norte; entre ellas, la
velocidad de crecimiento de los bosques. De esta forma, estimamos que
el ajuste en la oferta mundial se realizaría en otras regiones
geográficas", puntualiza.
Mercado ve impacto
Menores resultados financieros para CMPC y Arauco serían las
principales consecuencias que tendría, en Chile, la baja en el precio
de la celulosa a nivel internacional, además de menores ingresos
tributarios.
"Estimamos que los resultados de Arauco y CMPC se verán impactados
negativamente en 2009, por los menores precios de venta en relación con
el año pasado, con un efecto negativo en los márgenes, pese a que
algunos costos operacionales, como madera y transporte, comenzarían a
descender en los próximos meses. No obstante, prevemos que este ajuste
sería principalmente vía precio y no a través de volúmenes", plantea
Mauricio Ibarra, de Security.
En esa misma línea, Rodrigo Mujica, de BCI, también sostiene que no
debiera haber cierre de plantas en el mediano plazo, como tampoco
recortes de producción. "Chile tiene los costos más baratos. No se
vislumbra que se cierren plantas de tamaño importante", explica.
Cifras
US$ 590 por tonelada, es el precio al que cayó ayer la celulosa de fibra corta.
US$ 906 el mayor valor de este producto el año pasado, valor alcanzado el 20 de mayo.
30% de la producción de Planta Laja, de CMPC, está paralizada. Es
la única unidad con recortes productivos. Es la línea más vieja y que
se reemplazará en el futuro.
US$ 1.400 millones costó la planta Nueva Aldea, de Arauco, la última productora de celulosa chilena en entrar en producción.
Fuente: EL Mercurio