15.01.09
La Ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, afirmó que el consumo de
energía es la principal causa de emisión de gases efecto invernadero y
que, por ello, se están impulsando 2 instrumentos de fomento que se
orientan a la promoción de la oferta de bioenergía: el fomento al
manejo del bosque nativo y la posibilidad de fomentar las plantaciones
forestales para uso energético, en el marco de la continuidad del
DL-701.
“El fomento al manejo del bosque nativo, cuya ley
fue aprobada recientemente, permitirá generar una importante cantidad
de materia prima para su uso como energía renovable no convencional”,
dijo la Ministra, quien relevó que éste es uno de los ejes para
convertir a Chile en una Potencia Alimentaria y Forestal.
La máxima autoridad del agro anunció que se está evaluando la
posibilidad de fomentar las plantaciones forestales para uso
energético, en el marco de la continuidad del DL-701. “Se complementa
con la creación de dos consorcios tecnológicos que investigarán la
forma de producir combustibles líquidos a partir de la biomasa. Será
necesario desarrollar tecnologías que permitan minimizar la huella de
carbono de los procesos productivos, permitiendo aumentar la producción
sin incrementar la concentración de CO2 en la atmósfera”.
La autoridad indicó que esta propuesta forma parte de los avances
alcanzados por el Consejo de Cambio Climático y Agricultura, instancia
generada en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático. El
Consejo fue creado para asesorar a la Ministra de Agricultura en la
definición de los principales aspectos y prioridades a considerar en un
programa de adaptación al cambio climático en el ámbito
silvoagropecuario.
“El país y su sector silvoagropecuario
debe encontrar un equilibrio entre su vocación alimentaria y potenciar
sus posibilidades de producción de energía renovable y ello debiera
ocurrir mayoritariamente a partir de la biomasa forestal”. Así, se
contribuiría significativamente a la seguridad e independencia
energética y a la diversificación de nuestra matriz energética, dos
apuestas en las cuales las regiones del sur de Chile “tienen enormes
aportes que realizar”.
Asimismo, la Ministra Marigen
Hornkohl afirmó que si el país apuesta a tener un liderazgo alimentario
de carácter global, “también debiéramos proponernos ser de los mejores
en el desafío del cambio climático, planteándonos, por ejemplo, que
sector alimentario sea carbono neutral”. En esta línea, se está
avanzando en las primeras iniciativas en el ámbito de la huella de
carbono, lo que nos permitirá identificar formas costo-efectivas de
reducir nuestras emisiones de gases efecto invernadero.
El
Carbono Neutral es una tendencia mundial que se dirige a mitigar o
neutralizar las emisiones de gas invernadero en la atmósfera terrestre,
que en el caso de Chile, espera equiparar las emanaciones de CO2
generadas en el proceso productivo agropecuario con la reducción que
producen las mismas especies naturales que genera el sector.
El Consejo ha propuesto al Plan de Acción determinado por la Estrategia
Nacional, una serie de acciones que se refieren a medidas que
permitirán a la agricultura adaptarse al cambio climático, por ejemplo,
“mejorando la eficiencia en el uso de los recursos hídricos,
desarrollando variedades de frutales y cultivos más aptas para las
nuevas condiciones de temperatura y disponibilidad de agua, y
modificando las prácticas agrícolas, mediante cambios de cultivos,
cambios de fechas de siembra y manejo fitosanitario”.
Los
primeros estudios disponibles sobre la vulnerabilidad del sector
agropecuario chileno ante el cambio climático indican que los
principales efectos serían producto del aumento de la temperatura
media, el aumento de los días libres de heladas, la disminución de las
precipitaciones, y el aumento de las plagas fitosanitarias.
Enero 2009.
Fuente: www.corma.cl